23/4/06

La Libertad Guiando al Pueblo.


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>>Autor: Eugene Delacroix
>>Material: Óleo sobre lienzo.
>>Medidas: 260 x 325 cm.
>>Museo: Museo del Louvre. París

>>Esta obra con toques alegóricos representa simbólicamente los acontecimientos históricos acontecidos en Julio de 1830, cuando las masas populares y liberales francesas se lanzaron a la calle como respuesta a las medidas y ordenanzas fuertemente conservadoras adoptadas por el monarca Carlos X, quien se vio incapaz de controlar dicho movimiento revolucionario y acabó siendo derrocado a favor de Luis Felipe de Orleáns.

La mujer, figura principal de este cuadro, con el torso desnudo, la bandera tricolor en una mano y un fusil en la otra, representa por igual a la libertad y a la patria, mostrando el amplio seguimiento popular de dicho movimiento revolucionario con la representación de los diferentes figuras que la siguen en su intento de asaltar una barricada: obreros, artesanos, intelectuales … así como el coste de la revolución con los cadáveres, heridos y moribundos de personajes anónimos que forman la base de la forma piramidal que caracteriza este cuadro.

Hechos Históricos:

La revolución de 1830 representa un movimiento revolucionario con amplias consecuencias, dado que se extendió rápidamente por otros países europeos con similar propósito, llevado a cabo por burgueses y ricos liberales quienes una vez enterrado el antiguo régimen gracias a la revolución francesa, buscan un ascenso definitivo al poder y que la soberanía nacional resida más cerca del pueblo llano que de los estamentos sociales más elevados así como la independencia nacional del los pueblos sometidos por potencias extranjeras.

El monarca Carlos X, y su primer ministro Polignac, tomaron medidas fuertemente conservadoras, enemistándose con la cámara de mayoría liberal. Tras disolver las cámaras y convocar nuevas elecciones, que darían una nueva mayoría a los liberales, el monarca y su ministro tomarían unas enérgicas medidas conservadoras que podrían en peligro la constitución francesa de 1814, así como una limitación del poder de las fuerzas liberales en la cámara, recogiéndose todas ellas en unas Ordenanzas que serán promulgadas el 26 de Julio de 1830.

Estas medidas supusieron la huelga y el estallido revolucionario de las clases obreras, que se lanzaron armadas a las calles. Los políticos liberales en un principio se quedarían al margen de dicho estallido revolucionario, limitándose a una oposición a las ordenanzas recientemente promulgadas por el ministro de justicia francés a instancias de Carlos X, mediante un texto redactado por el historiador Francois Guizot, que junto con Adolphe Thiers, fueron los lideres del movimiento liberal.

El general Marmont, al mando de la Guardia Real, se lanzaría a la calle para sofocar el levantamiento popular. El éxito de las fuerzas reales fue momentáneo dado que a los pocos días el estallido revolucionario aumentó, sumando a las filas revolucionarias obreros, estudiantes, antiguos militares, intelectuales y burgueses, que con una decidida oposición y levantamiento de miles de barricadas en las calles parisinas conseguirían la victoria contra la Guardia Nacional, la cuál terminó atrincherándose cerca de Louvre y rindiéndose definitivamente ante la superioridad de las fuerzas rebeldes poco después, provocando con ello la caída de Paris bajo dominio revolucionario y el confinamiento del monarca en el palacio de Saint Cloud.

Los diputados liberales que se habían mantenido al margen, oponiéndose simplemente a las Ordenanzas del 26 de Julio mediante la carta de Guizot, tomaron cartas en el asunto con el propósito de evitar un hipotético ascenso de las fuerzas republicanos en la política del país. Se formó una comisión municipal que se hiciera cargo de la situación y el diputado La Fallete se hizo cargo de la Guardia Nacional.

Una vez controlada la situación se plantearon el futuro gobierno del país, habiendo dos corrientes opuestas, por una parte la republicana, defendida por intelectuales principalmente, y por otra la propuesta de gran parte de los políticos liberales y liderada por Adolphe Thiers, quienes defendían la continuación del régimen monárquico constitucional bajo reinado de Luis Felipe, duque de Orleáns, y dinastía opuesta históricamente a los Borbones. Finalmente ganaría la segunda propuesta, coronándose a Luis Felipe de Orleáns "Rey de los franceses por la Gracia de Dios y el deseo de la nación" quien se terminó ganando el favor de la corriente republicana y liberal.

Estos hechos que significaron un éxito para la burguesía y que provocaron la muerte de alrededor de 200 personas entre insurrectos y tropas reales, supuso no solo un cambio a nivel nacional en Francia, sino un germen para el comienzo de otros movimientos revolucionarios de gran relevancia para el futuro devenir Europeo, como fue, por ejemplo, la independencia de Bélgica de los Países Bajos o la sublevación nacionalista en Varsovia por parte de los polacos más liberales que buscan la independencia nacional polaca respecto al poder autoritario del Zar.