Fecha:10/14/07
Autor: Enrique Villuendas
Titulo: El Calendario Republicano
>>El calendario republicano Frances (1792-1805)
ORÍGENES DEL CALENDARIO.
El derrocamiento de la monarquía francesa el 10 de agosto de 1792 dio fin a la constitución de 1791 y provocó la disolución de la asamblea legislativa, que fue sustituida por la Convención nacional. Las primeras acciones de los convencionales fueron abolir legalmente la monarquía (21 de septiembre de 1792) y proclamar la república un día después, y entre las numerosas medidas descristianizadorase incluso antirreligiosas que se adoptaron a continuación figura la creación del Calendario republicano. Se trataba, en definitiva, de abrir una nueva era para la Historia de Francia, rompiendo con todas las estructuras sociales, políticas, económicas y morales del anterior régimen monárquico.

El calendario revolucionario de 1792
Charles Gilbert Romme, político y profesor de matemáticas fue el encargado de presentar el proyecto a la Convención, que lo aprobó el 6 de octubre de 1793, con efectos desde el 22 de septiembre de 1792, fecha del establecimiento de la república, que coincidió casualmente con el equinoccio de otoño. La comisión que preparó el calendario estuvo constituida por eminentes personalidades de las ciencias y las letras: Antoine François, conde de Fourcroy, químico, doctor en medicina y miembro del comité de Instrucción pública; Gaspard Monge, conde de Péluse, matemático, creador de la geometría descriptiva, que hasta abril de ese mismo año había sido ministro de Marina; Joseph Lakanal, un ex-eclesiástico, activo organizador de la enseñanza; Marie-Joseph Chénier, autor dramático, uno de los primeros en escribir tragedias de tono revolucionario, autor de la letra para Le chant du soldat, una de las más populares canciones de la Revolución; y Fabre d´Eglantine, escritor, diputado por París, amigo de Danton y de Camille Desmoulins.

Alegoría de la Revolución Francesa
ESTRUCTURA DEL CALENDARIO.
El año comenzaba a medianoche del día que sigue al verdadero equinoccio de otoño en el Observatorio de París (1 de Vendimiario), y constaba de doce meses de treinta días a los que seguían cinco días complementarios declarados festivos. Cada cuatro años se añadía un día más a los cinco complementarios, dedicado a festejar la Revolución. A los meses se les dieron nombres simbólicos, ideados por Fabre d´Eglantine. Para el otoño: Vendémiaire (Vendimiario), mes de las vendimias; Brumaire (Brumario), mes de las brumas y Frimaire (Frimario), mes de los fríos. Para el invierno: Nivôse (Nivoso), mes de la nieve; Pluviôse (Pluvioso), mes de la lluvia y Ventôse (Ventoso), mes de los vientos. Para la primavera: Germinal (Germinal), mes de la germinación; Floréal (Floreal), mes de las flores y Prairial (Pradial), mes de los pastos. Para el verano: Messidor (Mesidor), mes de las cosechas; Thermidor (Termidor), mes del calor, y Fructidor (Fructidor), mes de los frutos.
Cada mes se dividía en tres décadas y los nombres de los días eran: primidi, duodi, tridi, quartidi, quintidi, sextidi, septidi, octidi, nonidi y décadi, que era festivo. Los cinco días (seis cada cuatro años) con que acababa el año fueron llamados al principio sans-culottides (de los descamisados), pero a partir de 1795 pasaron a denominarse complémentaires (complementarios). El primero se dedicaba al genio; el segundo, al trabajo; el tercero, a las buenas acciones; el cuarto, a la recompensa, y el quinto, a la opinión. Los años bisiestos, es decir, aquellos que tuvieron seis días complementarios, fueron el III, VII y XI.
Napoleón Bonaparte, emperador de los franceses. Abolió el calendario republicano en 1805
ABOLICIÓN DEL CALENDARIO.
El calendario republicano fue aceptado únicamente por Francia, no se puede decir que tuviese una favorable acogida y rigió sólo trece años. Siendo ministro del Interior Pierre-Simon, marqués de Laplace, un senadoconsulto del 22 de fructidor del año XIII (9 de septiembre de 1805) decretó que fuese abandonado con fecha 10 de nivoso del XIV (31 de diciembre de 1805) y sustituido por el calendario gregoriano a partir del 1 de enero de 1806.