22/3/06

>>Redactor: Oscar.

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>>Francisco Fernando, sobrino del emperador de Austria-Hungría, Francisco José, y próximo heredero de la corona dual, era un hombre pacífico. Entendió desde el primer momento la necesidad de un estado plurinacional y entre sus futuros objetivos políticos estaba la constitución de una monarquía federal que respetase la amplia variedad de nacionalidades y culturas que conformaba su futuro imperio: austriacos, húngaros, checos, eslovacos, croatas, serbios convivían bajo una misma bandera. Un inestable conglomerado cultural amenazaba el futuro equilibro del imperio. Considerado su imperio una prisión de pueblos, el futuro heredero tenía importantes planes para mantener la paz a toda costa y poder salvar el imperio de modo pacífico.


Francisco Fernando y su familia

Jamás se sabrá si Francisco Fernando no hubiera sido asesinado que hubiera ocurrido, lo que estoy seguro es que difícilmente hubiera podido ocurrir una historia tan trágica como lo ocurrida finalmente. Una primera guerra mundial con 12 millones de muertos, una segunda guerra mundial causa directa de la primera, con 60 millones, una guerra fría y gracias a Dios que no se llego a una posible guerra nuclear. Un trágico efecto en cadena de odios y venganzas.

El 28 de Junio de 1914 Francisco Fernando y su esposa acudieron a Sarajevo, capital de Bosnia, incorporada al imperio unos pocos años atrás, con motivo de visitar unas maniobras de su ejército en unas colinas a las afueras de Sarajevo. Aprovechando el viaje realizarían una visita al ayuntamiento de Sarajevo donde el alcalde los esperaba para recibirlos. Casualmente el día elegido era el día nacional serbio y fueron muchos los que le aconsejaron posponer el viaje dado la fuerte enemistad que hacía gala el pueblo serbio hacia el sucesor del imperio. Aún así Francisco Fernando se opuso a tal recomendación, es más, ni siquiera pidió la escolta del ejército para vigilar el recorrido que le llevaría al ayuntamiento desde la estación en un descapotable de la época.

Lo que Francisco Fernando no sabía, es que 6 jóvenes anarquistas de la organización Mano Negra, estaban situados en los diferentes puntos del recorrido con intención de matarle. Recibieron mano libre de su líder, el jefe de inteligencia del ejército serbio para actuar en consecuencia. Se les dio varias pistolas, cianuro y un par de bombas. La Mano Negra era una organización paramilitar fuertemente nacionalista serbia y profesaban un gran odio hacia la monarquía dual.

Francisco Fernando y su esposa, salieron de la estación, montaron el flagrante descapotable y recorrieron las calles repletas de gente saludando y sonriendo. La situación de aparente tranquilidad cambió cuando atravesaron un puente donde se ubicaba uno de los jóvenes anarquistas de la mencionada organización. Al pasar el coche a su altura lazó una bomba que afortunadamente rebotó en la parte trasera del vehículo de los herederos y estalló a cierta distancia, hiriendo a varios oficiales y a gente del público que allí se encontraban. Tanto Francisco Fernando como su esposa se asustaron pero decidieron seguir el recorrido más aceleradamente y con mayor protección esta vez. Sin más incidencias llegaron al ayuntamiento donde el alcalde les recibió con un discurso. Francisco Fernando le cortó rápidamente, preguntó por los heridos y mostró su tremenda indignación ante lo sucedido.

Mientras tanto, dado la mayor agitación y seguridad desplegada por todo el recorrido después del intento fallido de asesinato, aquellos 6 jóvenes terroristas apostados en los alrededores decidieron cancelar la operación y se marcharon en direcciones opuestas.
Uno de aquellos jóvenes, llamado Gavrilio Princip, estaba apostado en una de las calles cercanas al Ayuntamiento y decidió marcharse al igual que sus compañeros y dejar el intento de asesinato para otra ocasión. Cerca del ayuntamiento, cruzó a la derecha en una calle para comprarse un sándwich en una tienda de comestibles. Casualmente esa calle se llamaba "Francisco José" (emperador en aquellos momentos y tío de Francisco-Fernando).
Princip tenía 19 años, era serbio y anarquista radical. Como los demás miembros de la mano negra veían en el terrorismo una forma de escapar del yugo austro-húngaro. Era un mal tirador, todo el mundo incluido él lo sabía, pero ese día su suerte tristemente cambió tras una trágica coincidencia.

Francisco Fernando y su esposa, dejaron el ayuntamiento y montaron en el vehículo de nuevo. Esta vez volverían a la estación por otro recorrido. El chofer, tercer ocupante del coche, torció a la derecha en la primera calle por error, la calle se llamaba "Francisco José". Al comprender su error y percatarse de que ese no era el recorrido previsto, decidió dar marcha atrás unos metros y meterse por la vía principal la cual tenía que haber seguido unos metros más puesto que la calle que debía girar a la derecha era la siguiente. Mientras Princip compraba algo de comer, se topó de morros con su objetivo. Si el vehículo de los emperadores hubiera seguido recto no hubiera ocurrido nada, pero el chofer maniobró y dio marcha atrás, dando un valioso tiempo al terrorista. Princip que estaba a pocos metros corrió hacia ellos y disparó varios tiros sin dudar un momento. Su mala fama de tirador cambió. En pocos disparos mató a los dos herederos del imperio Austro-Húngaros casi en el acto.


La gente se abalanzó sobre Princip, el cual fue reducido fácilmente.

Se dice que fue una simple chispa que provocó la hecatombe de la guerra fraticida que vino poco después y que conocemos como gran guerra o primera guerra mundial, pero sinceramente, viendo que todos los conflictos previos entre las potencias europeas que se habían resuelto diplomáticamente (los conflictos coloniales incluso con no cumplimiento de alianzas para evitar declaraciones de guerra), es difícil pensar que una gran guerra de esas dimensiones pudiera ocurrir. Francisco Fernando no le interesaba en absoluto Serbia y era mucho más pacifista que su tío (actual emperador), además de tener ya proyectado un estado plurinacional donde aceptase ciertas reclamaciones del los nacionalistas serbios. Se puede pensar que la ocurrido fue lo peor que pudo ocurrir con diferencia. Una casualidad histórica terrible. Una marcha atrás innecesaria en una calle donde estaba un terrorista comprándose un sándwich.

Austria-Hungría pidió altísimas exigencias al gobierno serbio por tal ofensa y si no fuesen aceptadas la declaración de guerra serían inminente. Las propuestas eran desmedidas, su postura jactanciosa fue debida al apoyo incondicional de Alemania, cuyo Káiser, pensaba como imposible un conflicto global, ni si quiera consideraba como probable un pequeño conflicto con Serbia. Pero Serbia recibió el apoyo de Rusia, la cual a finales de julio, movilizó a sus tropas. El káiser que estaba de vacaciones, decidió declarar las guerras a Francia y a Rusia, aliadas entre sí. Al mismo tiempo que Austro Hungría ya atacaba a su vecino Serbia. Inglaterra en agosto declaró la guerra a Alemania y a Austro Hungría. Pudo mantenerse al margen puesto que ninguna alianza la obligaba a entrar en conflicto, pero el miedo a perder la posición hegemónica mundial y el apoyo colonial de Francia y Rusia, la hizo a entrar en el conflicto.


Gavrilo Princip fue condenado a 20 años de cárcel y moriría en 1918.